Una reunión que tenía como finalidad la conformación de un Comité para la ejecución del Plan Frutícola Integral quedó trunca abruptamente con un final bochornoso y para el olvido. Todo eso ocurrió ante la mirada atónita de la subsecretaria de Producción Agropecuaria y Forestal de la Nación, Carla Campos Bilbao.
El encuentro que se estaba desarrollando ayer y con normalidad en la secretaria de Fruticultura en Allen se vio alterado cuando apareció en forma sorpresiva el productor cipoleño Carlos Carrascós, quién en forma intempestiva y sin solicitar autorización para hablar, comenzó a exteriorizar su enojo y opinión contraria al objetivo que tenía la reunión.
En un principio los asistentes –funcionarios, legisladores, y productores- escucharon a Carrascós sin interrumpirlo, pero como éste no detuvo su alocución, en un momento le pidieron silencio. Pero nada de eso ocurrió y el ambiente comenzó a subir de temperatura. Carrascós tuvo expresiones fuertes hacia el gobierno nacional, provincial y también para algunos funcionarios.
Le aconsejaron: «Carlos así, no. Escuchemos lo que tienen que decir». Pero no hubo forma. La subsecretaria Campos Bilbao, al observar que la situación no se calmaba, pidió a los funcionarios provinciales que se tomara una determinación, porque de esa manera no se podía continuar.
Parecía que esas palabras podían volver la calma. Carrascós hizo silencio. Tomó la palabra Manuel Mendoza, presidente de la Federación de Productores, pero no llegó a extenderse demasiado porque cuando hizo alusión a la situación de la fruticultura, otra vez Carrascós refutó afirmaciones, al igual que el grupo de personas que lo acompañaban.
Allí fue cuando la funcionaria nacional tomó la determinación de dar por finalizada la reunión, recogió sus pertenencias y se levantó de la mesa.
Seguidamente el legislador justicialista Jorge Ademar Rodríguez le reprochó a Carrascós su actitud. «siempre lo mismo Carlos», le dijo, ante lo cual el productor le contestó. Quedaron cara a cara y la sensación fue que la situación podría irse desbordar.