Según la información que detallaron fuentes del caso, los delincuentes habrían ingresado por un ventiluz
ubicado en la parte trasera del edificio, lindante con una casa abandonada, y se llevaron dinero en efectivo que estaba en una caja registradora del local de venta de medicamentos.
Llama la atención que a pesar de tener servicio de alarma en la farmacia, el sistema no se activó, lo que le dio tiempo a los delincuentes de poder tomar el dinero y escapar por el mismo lugar que ingresaron.
Ahora, deben cotejar cámaras de seguridad internas y externas para ver si los ladrones quedaron registrados en algunas de las cámaras y también tratar de ver si el trabajo del Gabinete de Criminalística de la Policía de Río Negro arroja resultados concretos respecto a las huellas dactilares recogidas en el lugar.