Dos jóvenes delincuentes entraron a robar a un comercio de las 1200 Viviendas. Ingresaron a mano armada con la intención de llevarse el efectivo que encontraran, pero no contaban con que el dueño, de 50 años, iba a ofrecer una tenaz resistencia. En el forcejeo, uno de los ladrones efectuó un disparo y ambos se escaparon, dejando el revólver tirado en el medio del local.
Ocurrió ayer a las 13:25, en calle Esquiú 1040. En la esquina, un efectivo policial había custodiado la zona durante toda la mañana y, en los pocos minutos que duró el cambio de guardia, los ladrones aprovecharon para entrar al kiosco donde también funciona un Rapipago.
Nicole, propietaria del comercio e hija del hombre que forcejó con los delincuentes, contó: “Llegaron en una moto y la dejaron a la vuelta. Uno entró con el casco puesto y el otro con anteojos de sol. Fueron para la oficinita que está en el fondo, entraron y le apuntaron a mi papá. Ahí empezaron a forcejear, le dispararon y se escaparon. Por suerte, el tiro pegó en la puerta”.
La mujer dijo que podría reconocer a los dos delincuentes, ya que los había visto varias veces durante la mañana y le habían parecido sospechosos. Tras el episodio, los damnificados radicaron la denuncia en la Subcomisaría 79 por “intento de homicidio”.
Los malvivientes se escaparon rápidamente del lugar y muchos testigos se acercaron para contar lo que vieron y hacia dónde se dirigieron. Hasta el cierre de esta edición eran intensamente buscados. La Policía ya los tendría identificados.
El trabajo de los uniformados fue valorado por los damnificados, quienes aseguraron que se acercaron rápidamente y se pusieron a trabajar en el tema.
Nuevos en el rubro
Hace cuatro meses que la familia tiene el kiosco, mientras que el Rapipago comenzó a funcionar hace apenas un mes, por lo que los delincuentes creyeron que habría una importante suma de dinero en efectivo, aunque no siempre es así.
Las cajas fuertes instaladas en los comercios de este tipo son imposibles de abrir si no se cuenta con la llave de la empresa de caudales. Lo único que se pueden llevar es la recaudación del día, no más que eso.