Entraron a la casa de Aliaga a mazazos y la desvalijaron

El dirigente gremial fue golpeado y maniatado junto a su hija.
Tres delincuentes protagonizaron un espectacular asalto en la zona rural de Cipolletti, luego de ingresar a la vivienda del dirigente gremial Julio Aliaga y llevarse una escasa suma de dinero, además de algunos equipos electrónicos. Los ladrones derribaron la puerta de entrada a mazazos y uno de ellos se trenzó en una pelea con el sindicalista, que terminó maniatado con cables junto a su hija.
El salvaje hecho se desarrolló en la noche del martes, pasadas las 22:30, cuando en el domicilio ubicado sobre calle Espinosa al 3200 de esta ciudad se encontraba Aliaga y una de sus hijas. Todo fue muy sorpresivo y en momentos en que el dirigente gremial disfrutaba del partido de River Plate por la Copa Libertadores. “Sentí un estampido”, graficó Aliaga sobre el momento del ingreso de los asaltantes. 
Los desconocidos entraron empuñando armas de fuego y, apenas observaron a los ocupantes, los amenazaron de muerte para que revelaran el lugar donde tenían guardado dinero en efectivo. Muy molesto, en diálogo con LU19, Aliaga recalcó: “Se creen que uno es millonario”, y apuntó que se limitaron a decirles que no tenían lo que exigían. Las respuestas del sindicalista enfurecieron a los delincuentes, y uno de ellos lo golpeó con furia en el rostro. 
Frente a la situación descrita, los ladrones no dudaron en revolver las habitaciones y otros espacios de la vivienda. Casi de forma paralela, juntaron cables para maniatar a Aliaga y su hija. A pesar de la feroz disputa con uno de los asaltantes, el reconocido dirigente de la fruta y opositor a la actual gestión del sindicato, agradeció que a su hija no le hayan hecho nada y precisó que su nieto se había retirado en horas tempranas.
Con el botín en su poder, la banda de delincuentes huyó rápidamente, y no se descarta que hayan contado con la complicidad de un cuarto hombre, que cumplía la función de campana y posiblemente los esperaba en un vehículo.
 
La zona rural, un punto sensible
La zona rural de Cipolletti siempre es un punto delicado en materia de seguridad, y desde la Regional Quinta de la Policía se adoptaron distintas medidas entre el año pasado y éste. Entre los reclamos de los vecinos se pidió montar casillas de seguridad para que los agentes realicen patrullajes en determinados puntos. En este marco, se instalaron puestos en La Llanada, Cuatro Esquinas, Isla Jordán y el Distrito Vecinal Noreste.
Sin embargo, la escasez de móviles y efectivos impide cubrir otras áreas y desde las fuerzas de seguridad se espera la entrega de patrulleros ya licitados, que llegarían en septiembre.
El atraco al dirigente Julio Aliaga ocurrido anteayer en La Falda puso en alerta una vez más a la Policía, que se reunió con las autoridades judiciales para analizar la situación y ver qué medidas se pueden adoptar en el corto plazo, precisaron fuentes policiales.
Ayer, el subcomisario Oscar Lara indicó que Criminalística y el fiscal de turno intervinieron de inmediato y que se recogieron diferentes pruebas, que podrían servir para la respectiva investigación.
Por su parte, el dirigente gremial no ocultó su fastidio por la impunidad de los asaltantes y reclamó que las organizaciones de derechos humanos también se ocupen de las víctimas.