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Enseñan a chicos cómo prevenir el "asesino invisible"

El Municipio y Camuzzi impulsan en las escuelas la campaña "A prender el gas".

Si se puede evitar, no es un accidente. Con temperaturas bajo cero que se anticiparon al invierno y meses de frío por delante, se encienden las alarmas para prevenir posibles intoxicaciones con monóxido de carbono: una sustancia altamente peligrosa, que no tiene color, olor ni sabor, y por eso no se advierte.

“El monóxido de carbono es un asesino invisible”, sintetizó el director municipal de Protección Civil, Felipe Vallejos.

En diálogo con LM Cipolletti, comentó que desde hace dos semanas capacitan a alumnos de cuarto y quinto grado para que enseñen a sus familias la correcta utilización del gas natural, consejos y recomendaciones sobre el uso de los artefactos, cómo prevenir una intoxicación por monóxido de carbono, cuáles son los síntomas y los primeros auxilios que hay que realizar.

Desde que iniciaron la campaña “A prender el gas”, Vallejos y el ingeniero de Camuzzi Gas del Sur, Martín Siggia, ya capacitaron a más de 340 chicos. Pasaron por escuelas como la 131, la 53 y la 283, en ambos turnos.

“Son 15 los establecimientos programados, pero también estamos abiertos a recibir otras solicitudes. Los que quieran sumarse, se tienen que poner en contacto con nosotros”, dijo el funcionario municipal.

Como parte de la capacitación, hacia el final se entrega un pequeño libro a cada chico, con ejercicios para hacer, todos vinculados a la temática. “El mejor trabajo recibirá un premio”, adelantó Vallejos.

340 los chicos cipoleños que ya fueron capacitados.

Esto en el marco de la campaña “A prender el gas”, impulsada por Felipe Vallejos, de Protección Civil, y el ingeniero de Camuzzi Gas del Sur, Martín Siggia, en las escuelas cipoleñas.

Durante 40 minutos, los especialistas bajan conocimiento a los alumnos y recurren a la didáctica para que todo resulte más sencillo y entretenido. “Terminamos con un ejercicio práctico, de verdadero y falso, que es un juego de nueve diferencias”, añadió el titular de Protección Civil.

El monóxido de carbono es producido por la combustión incompleta de artefactos de calefacción a gas, utilizados en ambientes cerrados, y también braseros. Puede provocar dolor de cabeza, náuseas, vómitos, desmayos e, incluso, la muerte. “Es un asesino invisible, que se puede confundir con cansancio o una simple gripe”, indicó Vallejos.

Afortunadamente, desde que empezaron los primeros fríos, la ciudad no ha tenido que lamentar casos de intoxicación por inhalación de esta sustancia; aunque en la vecina ciudad de Neuquén, una familia terminó en el hospital: dos mujeres de 33 y 34 años, y tres menores, de 17, 5 y un año y medio.

“La idea no es esperar a que suceda una intoxicación para hacer prevención”, indicó Vallejos.

Garrafas y braseros

Con el uso de las garrafas también hay que tomar ciertas precauciones para evitar una intoxicación por monóxido de carbono, igual que con los braseros.

Por eso, Felipe Vallejos, de Protección Civil, recomienda que las garrafas estén afuera y, en cualquier caso, que los vecinos revisen su instalación, si tiene todas las medidas de seguridad, en lo posible con un gasista matriculado.

En cuanto a los braseros, recomendó no utilizarlos, pero si la familia no tiene otra opción, que los apaguen de noche, revisen que el conducto de ventilación no esté obstruido, que haya otra ventilación en la casa, y evitar el carbón mineral o vegetal porque consume mucho oxígeno y produce más monóxido de carbono.

Consejos y datos a tener en cuenta

Para evitar una intoxicación con monóxido de carbono recomiendan verificar que no estén obstruidas las ventilaciones o los ductos de evacuación de gases de los artefactos. Toda combustión consume oxígeno y puede producir monóxido de carbono, por lo que siempre es necesario que el ambiente tenga una ventilación adecuada. La llama producida por un artefacto de gas natural debe ser siempre azul. Si es amarilla, anaranjada o inconstante, hay una mala combustión, y entonces, es necesario llamar a un gasista matriculado para que revise el equipo en forma urgente.

“Una vez que los artefactos están en uso, estar atentos a que no manchen la pared. Si esto ocurre, es porque están funcionando mal”, añadió Felipe Vallejos. Siempre que sea posible, se debe mantener apagado el piloto de los artefactos de gas que no se utilicen. Se recomienda, además, no calentar con el horno, porque consume mucho oxígeno; y por la misma razón, no colocar estufas ni calefactores en baños o dormitorios. También, ventilar una vez al día la casa para renovar el aire.