absolutamente controlados y automatizados con los mejores estándares internacionales", detalló Grassia.
"Pueden convivir tanto como convive una ciudad con el caño de gas que llega a la casa, o la estación de servicio del barrio, inclusive con estándares de salud y medio ambiente mucho más altos que los regulares porque sabemos que es una zona frágil y está acostumbrada a otro tipo de producción. Desde el punto de vista ambiental estamos cumpliendo con todas las normas, incluso superiores a las planteadas en áreas naturales protegidas, porque queremos que EFO sea un ejemplo de control y protección", remarcó Grassia. Añadió que en caso de que hayan dudas la empresa está abierta para explicar "que hacemos todo lo posible para que no hayan problemas". Y remarcó que los informes de impacto ambiental fueron presentados ante la secretaría de
Medio Ambiente.