La queja contra Edersa se basa en la negativa a reparar la estación transformadora, ya que los vecinos consideran “inadmisible que una empresa neuquina como CALF haya estado más dispuesta que una rionegrina”.
La prestación de todos los servicios básicos es el gran conflicto diario de los perlenses, derivado de la postergación de la regularización dominial del poblado. Sólo en 33 hectáreas hay cableado legal, cuando el paraje cipoleño se ha extendido mucho más y es habitado actualmente por unas 10 mil personas.
“La situación es gravísima en estos momentos y, personalmente, he tenido que conseguir los elementos como para solucionarla momentáneamente. Edersa ha determinado no tocar los seccionadores que están a la entrada del barrio y eso nos complicará mucho más aún. Hasta ahora CALF sí lo hacía”, se quejó el vecino de Las Perlas Jaime Flores.
La recolección de firmas se realiza en la librería del barrio Costa Esperanza.