La directora de la institución, Rosana Díaz, explicó que desde que se retiró el medidor el 13 de octubre hasta hoy, sólo se perdieron cinco días de clases completos, ya que se dictaron las cursadas pedagógicas en el turno mañana. "El servicio de comedor y de talleres están suspendidos, ya que somos una escuela de jornada extendida y los chicos pasan todo el día en el establecimiento. Esta modalidad exige tener un desayuno, un almuerzo y un refrigerio, cosa que actualmente no podemos brindar por la falta del servicio de gas", explicó Díaz. Agregó que los chicos cursan de 9 a 13 y deben retirarse a sus casas, modificando toda la rutina familiar y, obviamente, afectando el sistema educativo.