Padres de la Escuela 258, ubicada en Belgrano 890, decidieron no mandar a sus hijos a clase hasta que el Consejo Provincial de Educación cubra el bache que dejaron porteros de licencia y garantice con más personal la seguridad e higiene del establecimiento. El viernes pasado presentaron un amparo en la Justicia para que realice una inspección ocular, en función de la cual luego determine si la institución está en condiciones de recibir a sus alumnos.
Ayer, un grupo de padres se dirigió hasta el CPE y pidió al delegado Oscar Cifuentes que disponga recurso humano para hacer la limpieza. Ocurre que de diez porteros, sólo hay dos operativos y un tercero se sumó por dictamen para hacer algunas tareas específicas. El resto está de licencia por distintos motivos.
El funcionario provincial reconoció que la situación es “complicada”, ya que no es tan sencillo reubicar porteros de otras escuelas, cuando el faltante de recurso humano es generalizado.
Ante la dificultad que se le presenta para readecuar personal, recordó que el reclamo puntual tiene que resolverse a otro nivel, con capacidad para nombrar nuevos cargos y cubrir así las vacantes que se producen.
“Hay que nombrar más gente y yo no lo puedo hacer. La respuesta la puede dar la directora provincial de Personal, Vanesa Rousiot”, apuntó.
Sin perjuicio de eso, dijo que desde el CPE buscan la manera de mitigar el problema, en tanto responden al pedido de brindar información que realizó el Juzgado de Familia Nº7, a raíz del amparo presentado por los padres de la escuela.
“Vendría una persona para hacer la limpieza por la mañana, como auxiliar readecuado. Pero no es suficiente”, manifestó Cifuentes.
El funcionario dijo que la solución de fondo pasa por tener un sistema de suplencias aceitado, ya que el pago que se les ofrece a los porteros por tarea suplementaria no tienta con $35 por hora y, además, llega demorado.
Andrea López Bianqui, una de las referentes de la seccional local de UNTER, que acompaña el reclamo, advirtió que “todos los estamentos del Estado no se están haciendo cargo de la parte que les toca. Se tiran la bola, unos a otros”. Y señaló que los padres quieren que intervenga la Justicia porque “Cifuentes no resuelve nada”.
Chicos con problemas
La escuela tiene una matrícula de casi 600 chicos y la seguridad e higiene del lugar, necesaria para todos, cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta la situación de riesgo de algunos alumnos.
“No se trata sólo de limpiar los baños. Hay chicos que están bajo tratamiento oncológico y hay un trasplantado”, indicó López Bianqui.
Desde la institución se informó ayer que sólo en el turno tarde contaban con dos porteros y un auxiliar “readecuado”.