Desde Salud Pública denunciaron que el grupo de manifestantes que mantiene la protesta salarial contra el Municipio increpó y agredió a piedrazos el vehículo con el que se realizan traslados de estudios y muestras de laboratorio, algo cotidiano debido a la baja complejidad del centro asistencial. El chofer atravesó el piquete, como casi todos los días, para volver al hospital y comenzaron a insultarlo y a tirarle piedras. "Se rompió el parabrisas y el estallido de los vidrios le cortó toda la cara", manifestaron autoridades de Salud Pública. Los hospitalarios analizaban ayer desafiliarse del gremio por el ataque.
A pesar del duro reclamo, la cúpula del gremio había establecido ciertos permisos: ambulancias y docentes cruzaban sin problemas para no afectar a los pacientes ni a las escuelas cercanas. Sin embargo, la protesta derivó ayer en una nueva denuncia policial. "Los policías que estaban ahí lo ayudaron y evitaron que la situación pase a mayores, porque (el chofer) se bajó y les reclamó por lo que habían hecho", contaron desde el hospital. ATE también radicó una denuncia.