UN ENERO BIEN DISTINTO EN VIEDMA Y EN CIPOLLETTI
Mientras en la ciudad de Viedma los memoriosos aseguran que nunca se dio un verano tan movido de actividad en los organismos públicos, la otra cara de la moneda es lo que ocurre en la Municipalidad de Cipolletti.
En el edificio comunal de esta ciudad, que se encuentra con horario de atención al público restringido, desde hace un par de semanas la mayoría de los funcionarios municipales brilla por su ausencia y es muy difícil incluso conseguir un contacto con ellos vía telefónica.
Una situación similar se vive en el Concejo Deliberante local donde, por ejemplo, ayer al mediodía el movimiento era nulo.
"No quedó ni el loro. Está todo el mundo de vacaciones", aseguró un empleado que bajaba por el ascensor.
Si bien hay una explicación lógica y muy clara de las diferencias de los procesos políticos entre Cipolletti y la capital provincial, no es del todo recomendable que no estén al mismo tiempo los principales responsables de cada área de gobierno.
DE LLENO EN EL CLUB
Tras su intento de ser vicegobernador por el radicalismo, al ex intendente Julio Arriaga se lo observa muy activo en la vida institucional del Club Cipolletti, desde su condición de vocal titular de la comisión directiva.
De hecho, el lunes al mediodía estuvo acompañando a un integrante de la subcomisión de Fútbol en el hall de entrada a la secretaría, cuando éste tenía en la mano la solicitud de pase de uno de los jugadores que se quedó afuera del plantel del albinegro para lo que resta de la temporada.