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En el café

Se enseñan tantas cosas en esta ciudad. Se puede aprender a hacer manualidades con porcelana fría, bailar salsa y hacer judo. Pero alguien podría encargarse de capacitar a los médicos para hacer las recetas.
Suele suceder que un ciudadano común concurre urgente a una farmacia con la prescipción médica. La intención es poder comprar el remedio de manera rápida y volver al hogar. Otras veces, no tiene tanto apuro, pero lleva días esperando que le entregan la receta y quiere, por fin, hacerse de su medicamento.
Todo parece ir bien, y confiado se dirige a la farmacia. Pero, al llegar encuentra que su pedido es rechazado. Pero no por la letra incomprensible, sino por que está remarcada un número o sobre escrito. Entonces, frustrado el cliente debe volver al comienzo.
Eso hace pensar, no parece ser tan complicado escribir una receta, pero parece en realidad necesita de capacitación.  

NO SERÍA TODO COMO DICEN

El secretario general de la Gobernación, Francisco González, consideró que no existieron irregularidades en el otorgamiento de becas nacionales a través del ministerio de la Familia y lo fundamentó especialmente en que fueron rendidas periódicamente ante las autoridades nacionales y nunca fueron objetadas. El funcionario desestimó de esta manera las denuncias de los legisladores justicialistas Martín Soria y Carlos Peralta.  «Nosotros creemos que las becas son un instrumento que ha utilizado el ministerio de la Familia para algunos programas sociales, utilizarlos como una alternativa laboral y en verdad se hace con recursos nacionales, y si no se rinden en tiempo y en forma no se los vuelven a mandar», dijo González.