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Por: Ángel Casagrande
Por el momento, el aumento del 75 por ciento en la tarifa del servicio de colectivos urbanos propuesto por el Ejecutivo municipal está trabado en el Deliberante porque cuatro de los seis concejales del oficialismo del Frente para la Victoria consideran que ese incremento es desmedido.
Los cuestionamientos no sólo apuntan al precio del boleto sino también a la prestación que ofrece la empresa Pehuenche, que según estos ediles, es de “mala para abajo”. Y esa además es la opinión de la abrumadora mayoría de los usuarios del transporte público cipoleño.
Sin embargo, la semana que se inicia será clave porque según los trascendidos habrá una serie de reuniones en las que se buscará acordar una propuesta “intermedia” que saldrá desde el Concejo para que el Ejecutivo la debata con la compañía, que mantiene la misma tarifa desde 2010 y fundamenta el pedido de la excesiva suba en ese aspecto.
Desde la comuna hay confianza de que se podrá avanzar en estos días para alcanzar un consenso en un número que no desprecie Pehuenche y que no sea un duro golpe a los bolsillos de los cipoleños.
La puja
En las reuniones de comisión donde el tema ya se debatió, se desafió a aquellos que apoyan el proyecto a que lo defiendan en sesión, ante los medios de comunicación y los vecinos. “Yo no voy a pagar el costo político de acompañar un aumento de este tipo. Y los que lo quieren aprobar que lo digan abiertamente a la opinión pública”, confió uno de los representantes del único bloque legislativo.
También aseguran que no se trata de un capricho o un efecto mediático como se lo quieren endilgar desde algunos sectores de la Municipalidad.
Lo que está claro es que si se especulaba que todas las iniciativas impulsadas desde el Ejecutivo iban a salir en el Deliberante como por un tubo porque la totalidad de las bancas son del mismo color partidario, en este caso no ha sido así porque la carpeta que bajó del cuarto piso del edificio de calle Yrigoyen ya lleva más de dos meses en el tercero.
Las falencias
Más allá de que pueda convenirse un incremento menor al requerido para que reine la paz en el ámbito municipal, lo central en este tema es que se generen los mecanismos para que la compañía brinde un buen servicio y no sea deficitario como en la actualidad. Unidades en mal estado y frecuencias que no se cumplen son el paisaje común que rodea a la prestación del transporte urbano.
Y como es una costumbre en Argentina, las disputas políticas suelen ir por la vereda de enfrente a las necesidades de los usuarios de los servicios públicos, quienes son aquellos que por ejemplo saben que Pehuenche ya tiene seis colectivos nuevos listos para funcionar y no los pone en la calle porque está a la espera de que se apruebe el aumento de la tarifa.