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Empezaron los trabajos de poda de frutales

Se inició la postemporada en las chacras. La actuales tareas se extenderán por cuatro meses. Al igual que ocurrió durante la reciente cosecha, escasea el personal para las labores del momento. Se depende mucho de los peones golondrina.

Arrancaron en las chacras de Cipolletti y la región las tareas de poda de frutales, marcando el comienzo de la postemporada y de las actividades que asegurarán la futura cosecha. Como en otras ocasiones, los productores vuelven a encontrarse con el problema de la falta de personal para efectuar los trabajos.

Algunos fruticultores empezaron con las labores apenas empezado el mes, otros se han ido sumando con los días y algunos todavía están por lanzarlos, pero en conjunto ya se nota una creciente actividad en la zona rural.

La poda es una de las tareas fundamentales de preparación de la nueva temporada y requiere de operarios que tengan conocimiento del oficio y destreza, puesto que se deben garantizar los mejores resultados posibles. Se trata de una especialización que existe en el trabajo de los peones rurales, siendo muy apreciados aquellos obreros que mejor desarrollan la actividad.

Ayer, el dirigente Eduardo Artero, referente de productores y regantes cipoleños, destacó que la poda marca el comienzo del cronograma anual de labores que se despliega en las chacras. Se trata de una exigencia para el buen rendimiento de los frutales que debe ejecutarse en un plazo de cuatro meses. Mayo, junio, julio y agosto son los meses destinados habitualmente para su concreción. Para principios de septiembre, todo deberá estar terminado. Después se tiene que dejar un mes sin mayores labores, transcurrido lo cual se debe empezar con el raleo.

Indicó que, como ha sucedido también en la cosecha, se está observando una falta de trabajadores para cumplir con los requerimientos. En su caso particular, ya tiene la plantilla necesaria, pero conoce el caso de otros productores que todavía no cuentan con operarios y no pueden arrancar.

Se depende en gran medida, al igual que para cosechar, de la mano de obra golondrina proveniente del norte del país. En la ciudad y la región, al contrario, resulta difícil encontrar personal capacitado o, al menos, interesado en la actividad. Y eso que, en opinión de Artero, los salarios que se pagan son interesantes, no son sueldos bajos, con el detalle de que quienes tienen más habilidad pueden acceder a ingresos más elevados y atractivos.

El dirigente lamentó el desinterés que se observa en la zona por los trabajos relacionados con la fruticultura y destacó que, a pesar de lo que podría pensarse, la poda no es una tarea pesada, al contrario que las labores de cosecha, que requieren un esfuerzo mucho mayor.