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El viento tiró un árbol en el patio de una escuela

Casi una tragedia. Los chicos estaban en clases, por lo que no hubo heridos.
Las fuertes ráfagas de viento que registró la región tumbaron un gigantesco olmo que daba sombra a los alumnos y docentes de la Escuela 293 cada vez que salían a tomar un poco de aire fresco. En un día sin viento, el hecho hubiese ocasionado una tragedia, pero afortunadamente, hoy pueden contar el hecho que será anécdota en la memoria viva de quienes alguna vez lo vieron de pie.

El grupo de estudiantes de jornada completa terminaba de almorzar cuando se escuchó el impacto. No habían podido salir al patio porque el portón permanecía cerrado para protegerlos del fuerte viento. Fue una buena decisión de los maestros, que los salvó de sufrir una desgracia.

El episodio ocurrió el martes, alrededor de las 13, cuando normalmente a esa hora están jugando en el patio. Los docentes no los habían dejado salir para preservarlos del viento, de manera que se encontraban aún en el interior del establecimiento educativo al sentir un estrepitoso ruido, seguido por los gritos desesperados de una vecina que vio caer el árbol. "El patio, el patio, los chicos", decía. Y corrió hasta la escuela para avisar lo que había visto.

Entonces, nunca hubiesen imaginado que el verde reparo de alumnos y docentes pudiese ser una amenaza. Tan pronto como la vecina les dio aviso, corrieron afuera para dar crédito a sus palabras.

Es que tremenda caída no podía ser inadvertida. "El viento lo cortó al ras, las raíces salieron para afuera y reventaron la losa. Al caer, cruzó el patio de punta a punta. Dio contra la pared de la escuela hasta el paredón del barrio", detalló la directora de la institución, Mónica Gerbaldo.

La docente advirtió que "un día normal, los chicos a esa hora estaban afuera", por lo que celebró la "buena decisión" de los maestros, de cerrar el portón. "Eso los salvó de una tragedia", añadió.

El gigantesco olmo que cayó y terminó trozado por una motosierra para retirarlo del lugar acompañó el crecimiento de la escuela, con 30 años de camino recorrido. Es uno de los tres árboles que da sombra y el primero en ser derribado por el viento. Las ráfagas no pudieron arrancar de cuajo otro ejemplar vecino, aunque lo inclinaron bastante. Uno sólo quedó en pie, aunque no se sabe por cuánto tiempo más.


Colaboración
Por suerte fue sólo un susto y el CPE brindó respuestas rápidamente

Ni bien se percataron de la caída del árbol, la directora de la Escuela 293, Mónica Gerbaldo, contó que llamaron inmediatamente al delegado del Consejo de Educación en Cipolletti, Oscar Cifuentes, quien a su vez se encargó de pedir la intervención de Defensa Civil y mandó personal de mantenimiento a trabajar en el lugar para desguazar el árbol caído.

El funcionario provincial señaló que ayer la empresa de mantenimiento ya se encontraba en la institución para trozar el árbol, aprovechando los dos días de jornada institucional por delante. Y, en ese sentido, dijo que esperan que este viernes los alumnos puedan volver a las aulas de esta escuela con total normalidad.

La directora, por su parte, señaló: "Los adultos tenemos que cuidarlos", en relación con los pequeños alumnos.

La comunidad educativa agradece que sólo tenga que lamentar la pérdida de uno de sus olmos preciados, en un espacio donde escasea el verde.