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El trueque se muda de las plazas a los sitios de Face

Las verdulerías coparon las ferias y los clubes de intercambios renacieron en sitios de internet.

La feria popular que nació para hacer trueques en el barrio Don Bosco, tal como fue concebida, no existe más. Aunque la feria se consolidó y aún hay, de vez en cuando, gente dispuesta al intercambio, los vendedores de productos ganaron terreno. Sin embargo, en la ciudad se mantiene firme la cultura del canje de cosas usadas nacida en la crisis del 2001 gracias a las redes sociales, sobre todo en los últimos meses y en un contexto francamente hostil para los comercios de esta ciudad, muchos de los cuales liquidan su mercadería por cierre.

Los administradores de páginas web y sitios de Facebook de intercambios en la ciudad advirtieron un crecimiento notable en la cantidad de seguidores y las publicaciones en los últimos meses y vincularon esta situación a la crisis, que tiene su correlato directo en el bolsillo de los consumidores. El circulante de dinero es menor y se nota.

Por eso, muchos se vuelcan al intercambio de objetos, e incluso se apropian de estos espacios para ganar unos mangos, aunque los administradores de estos grupos –públicos o cerrados- no alientan la venta porque la finalidad es otra, es el trueque.

“La gente cuenta con poco dinero y se da cuenta que el intercambio, el trueque, funciona, es efectivo”, comentó Fernando Manzano, quien administra un grupo cerrado de 3.484 miembros de Cipolletti y otras ciudades vecinas.

Pueden ofrecer un celular, a cambio de otra cosa que les haga falta y lo especifican; o bien, estar dispuestos a recibir distintas ofertas. Luego, el intercambio traspasa la red social y se sigue de manera privada y directa entre los interesados, quienes pueden pactar el encuentro en un lugar público o hacerlo directamente en la casa de uno de ellos. Manzando aclaró: “Se ofrece una gran diversidad de cosas. Armas no, drogas tampoco y vehículos muy poco”.

“La gente cuenta con poco dinero y se da cuenta de que el trueque es efectivo”. “Se ofrece gran diversidad de cosas. Armas no y vehículos muy poco”. Fernando Manzano. Administrador de un sitio de trueque online

Más usuarios

Manzano observó que, desde mitad del año pasado a la fecha, la demanda -que se traduce en intercambios- ha crecido alrededor de un 30 por ciento; aunque eso depende del movimiento y la composición de cada sitio. Así, en otra página web de trueques, mucho más chica pero más local, ya que sus miembros son mayoritariamente cipoleños, Martín Marquez calculó un aumento superior al 60 por ciento, tendiendo como referencia la cantidad de publicaciones que recibe, ya que el número de intercambios o ventas que se producen van más allá del sitio.

Marquez ofreció, además, otro dato: el sitio tenía alrededor de 120 miembros en diciembre pasado y ahora suman 313, casi tres veces más que a fines de 2016; y sigue creciendo como una forma de enfrentar la crisis, convirtiendo lo que ya no sirve en casa en la forma de pagar otro elemento de utilidad.

Los vendedores se quieren colar

Aunque estos grupos nacieron con el único fin de promover trueques, y sostienen ese espíritu, de un momento a otro comenzaron a aparecer publicaciones de ventas y no es tan fácil para sus administradores controlar esto. Márquez cree que esto pasa por necesidad y aseguró que van ganando terreno, aunque la idea de la página pasa por otro lado, por hacer trueques.

A la hora de incentivar una venta se ofrece de todo. En tanto, al hacer un intercambio, abunda la ropa, el calzado, los celulares y también los muebles y otros artículos del hogar.