Luego de atrincherarse en el segundo piso y tomar de rehenes a pacientes y personal de la clínica, Díaz se entregó a la Policía.
En el lugar quedó el registro de los 39 disparos que efectuó con el arma que portaba la travesti.
Por el hecho criminal, Díaz fue juzgada el año pasado y condenada a 30 años de prisión por el delito de homicidio agravado.
Como en cada aniversario, Ofelia, la abuela de Carla, recordó lo sucedido "como si fuera ayer". En diálogo con LU19 expresó su pesar y pidió no olvidar el lamentable incidente "para que nunca más vuelva a pasar. No se lo deseo ni al peor enemigo lo que nos ha tocado vivir. No vamos a tener nunca consuelo. Cada día que pasa es más grande el dolor".
Carla tenía 24 años y su mamá, Beatriz Fatorell, fue una de las personas que más sintió su inesperada partida.