Para poner sobre rieles la formación se debe esperar que los repuestos lleguen desde Córdoba, donde está ubicada la fábrica Materfer que provee los trenes, los cuales están en garantía por dos años. Eso no permite que los mecánicos locales puedan arreglarlos, sólo están autorizados a realizar tareas de mantenimiento pero no de reparación mecánica, lo que hace que ante cualquier desperfecto el servicio deba interrumpirse.
Hace dos semanas el tren sufrió una falla técnica en el sistema de aire para frenos y con esta ya suman diez las ocasiones en las que se rompió, en ocho meses de existencia. La otra unidad que trajeron también está fuera de servicio desde hace un mes por falta de repuestos, que aún no han sido enviados desde la fábrica.