Los miles de usuarios que tiene a diario el ramal interurbano tuvieron que buscar alternativas y casi todos se vieron obligados a viajar en colectivo. Las unidades de las dos empresas que cubren el trayecto hasta la vecina capital fueron mucho más cargados que de costumbre, algo que sorprendió a los pasajeros frecuentes, que ignoraban la razón por la que, en horarios pico -como la salida de clases de las facultades del centro cipoleño-, algunos micros tuvieron que dejar gente en la parada o la hicieron subir por la puerta del medio ya que aunque los choferes reclamaran el famoso "pasito para atrás", ya casi no había lugar disponible.
Muchos de los pasajeros afectados reclamaron información oficial, fundamentalmente para saber si podrían retornar a su ciudad en tren o debían esperar un colectivo. La operadora del ramal no emitió ningún comunicado, pero los empleados cipoleños les terminaron reconociendo que no habría viajes en todo el día y que el problema radicaba en el sistema de calefacción.
A casi un año de su puesta en marcha, las fallas del tren siguen sorprendiendo porque nunca está disponible la segunda unidad, contemplada para evitar que un problema mecánico interrumpa el servicio.