En la Policía Caminera, sin embargo, ni se enteraron, quizás porque el viento insistente que azotó a la región durante gran parte de la jornada los empujó hacia el interior de sus oficinas.
Si bien todavía no arrancó a funcionar de manera completa, el tren parece ser una realidad en el Alto Valle. Luego de 22 años volverá el transporte ferroviario a unir, en principio, Cipolletti y Neuquén. Se espera que en pocos meses el servicio llegue desde Plottier a General Roca.
Desde el gremio La Fraternidad explicaron que ayer sólo se realizaron pruebas de manejo para que los maquinistas comiencen a familiarizarse con la nueva formación, construida en Córdoba por la empresa Materfer.
Cuando se ponga en marcha definitivamente el servicio, habrá unas 16 frecuencias diarias, con un trayecto de 6100 metros, distancia que separa a una estación de la otra y que se espera se cubrirá en 26 minutos.
Los pasajes costarán $4 en caso de utilizar la tarjeta SUBE, que se podrá comprar en la región a partir del próximo lunes. En caso de no contar con este plástico, se podrá viajar de igual manera, pero el precio ascenderá a $7.
Faltan cosas
Desde el Gobierno nacional confirmaron que el lunes 20 arrancará el servicio. Sin embargo, para ese día aún habrá varias cosas por resolver que, se espera, se irán dilucidando con el pasar de los días y con el tren ya en marcha.
Del lado cipoleño uno de los temas que más preocupa es la demora en las obras aledañas a la estación. Allí se está construyendo un complejo sanitario que contará con baños nuevos para damas, caballeros y personas con dificultades en su movilidad. Pero más allá del esfuerzo de los operarios a cargo de las tareas, hoy el proyecto es recién incipiente y no hay una fecha fija para su conclusión.
Otra de las cuestiones a resolver será la de las barreras. Se supo que serán automáticas y que se activarán directamente desde el tren por los conductores. Pero no estarán para la inauguración, y a ciencia cierta tampoco se sabe cuándo se podrá contar con ellas. Mientras tanto, se construirán garitas para los banderilleros que cuidarán los cruces durante las 24 horas.
También se acordó con los municipios la instalación de reductores de velocidad y alertas luminosas en los pasos a nivel, algo que aún no ocurrió.
Mientras tanto, todavía se espera por el arribo al Alto Valle de la segunda de las formaciones que prestarán servicio.