Después de 15 años de insistencia, Cipolletti cobró los derechos de formación del delantero Luis María Alfageme. Cedidos por Boca Juniors, esta semana ingresaron al club 393.750 mil pesos. "Esto reivindica a la dirigencia, porque pasaron distintas gestiones y siempre se siguió peleando", expresó el abogado albinegro Horacio Freiberg.
Alfageme llegó a Cipo en el 2001, con 16 años. Delantero, más de un 1,90 metros, venía de la localidad pampeana 25 de Mayo y nunca había jugado en un club. No alcanzó a estar un año en el Albinegro, hasta que pasó a Boca.
En una gira del Xeneize por la región con la reserva, jugó una serie de partidos en los clubes valletanos y cuando le tocó enfrentar al capataz en la vieja Caldera, se fijaron en Alfageme. El paso del atacante por el club de La Ribera fue efímero. Un día, ya en el 2002, viajó con una delegación a Europa y quedó en el Viejo Continente.
Mientras tanto en calle Mengelle al 200, comenzaron a reclamar por el delantero. "Boca dice que no le interesa, pero no reintegra al jugador", contó Freiberg, quien era presidente cuando se realizó el convenio. Pasó un buen tiempo hasta que supieron el destino final del futbolista. Estaba en el Brescia, que en ese momento jugaba la Serie A del Calcio. El club italiano exigió la transferencia, ni Boca ni Cipo querían cederlo, pero la FIFA obligó a hacerlo por "derecho laboral".
"Ahí fue cuando se inició un reclamo por derecho de formación", explicó Freiberg y detalló: "Nosotros le reclamamos a Boca que al jugador lo habíamos perdido por culpa de ellos. En el 2006 cobramos 9 mil euros y Boca firma con Cipolletti un acuerdo para cedernos el derecho de formación, en compensación por la pérdida del jugador".
Pasaron 10 años más y recién esta semana, el Xeneize depositó el dinero en las arcas albinegras -22.500 euros, según informó Maximiliano De los Santos, tesorero del club -. Meses atrás, el club pudo reunirse con el secretario boquense, César Martucci, quien dio instrucciones directas para que el club le reclamara a Boca los derechos de formación al Brescia.
"La gestión la realicé con una espina en la garganta, porque teníamos las herramientas para hacerlo.
Si Boca no aceptaba el arreglo, nosotros teníamos el derecho de reclamarle judicialmente. Siempre se critica a la dirigencia, se les da palos por los resultados deportivos, pero cuando una gestión termina felizmente hay que reconocerlo", sostuvo Freiberg.
CRONOLOGÍA
La gestión
2001
Llegó a Cipolletti
Quedó en la quinta división que dirigía Claudio Sicolo. Enseguida pasó a la primera y, en menos de un año, a Boca.
2006
Cipo recibe 9 mil euros
Cipo recibe una parte por la formación del jugador y Boca se compromete a ceder la suya.
2016
Boca cumple con el trato
Esta semana entraron a las arcas del club $393.750, que equivalen a 22.500 euros.
Claudio Sicolo: "Era un diamante en bruto"
El entrenador dirigía la quinta división cuando Alfageme llegó a probarse a Cipo "Era abismal la diferencia que había con los de su categoría", recordó.
Luis María Alfageme era un crack en 25 de Mayo. En los potreros del pueblo pampeano todos querían jugar con el Bebé, como le decían. A Cipolletti llegó con un tío, a los 16 años. Primero se probó en los planteles mayores, no quedó y llegó a una práctica de la quinta división, un jueves.
"Era un diamante en bruto, tenía cero trabajo previo pero un potencial impresionante", contó Claudio Sicolo, técnico de la categoría en ese momento.
"Estábamos en el predio de La Falda, donde entrenábamos en ese momento, y llegaron con su tío.
Había ido a una práctica en primera y tercera y lo habían rebotado. Lo dejé afuera un rato, porque primero hacía jugar a los titulares y además porque en Cipolletti siempre venían chicos a probarse.
Lo puse un rato y lo vi jugar: tenía condiciones, muchas condiciones. Le dije si podía quedarse para verlo el viernes con los titulares y al otro día les pegó un baile a todos...", recordó Sicolo.
"Nunca había jugado en un club, tenía el pase libre; no costaba nada... por suerte un dirigente me dio bolilla y le dieron albergue, comida y lo anotaron en un colegio. Era un caso súper sencillo, era darle esas cosas que él pedía y ficharlo", dijo el ex DT albinegro.
En quinta división no jugó más de dos meses, hasta pasar a la primera local y en breve al equipo del Argentino A, que en ese momento dirigía Jaime Giordanella. "Era abismal la diferencia que hacía con los chicos de su categoría. Fue todo muy brusco, era un chico que no tenía la formación de inferiores y no llegó a pasar un año, hasta que llegó a Boca", sostuvo Sicolo.
Antes de irse a Boca, incluso después, el goleador del Calcio, que actualmente viste la camiseta del Casertana de la Lega Pro (tercera categoría en Italia), pasó por Fernández Oro a saludar y a agradecer a Sicolo.
FRASES
"Lo puse un rato y lo vi jugar: tenía condiciones, muchas condiciones. Le dije si podía quedarse para verlo el viernes con los titulares y al otro día les pegó un baile a todos...".
"Nunca había jugado en un club, tenía el pase libre; no costaba nada... por suerte un dirigente me dio bolilla y le dieron albergue, comida y lo anotaron en un colegio. Era un caso súper sencillo".
Claudio Sicolo Entrenador de la quinta de Cipo, cuando se probó Alfageme