El Rojo neuquino, para clausurar la primera rueda, llegó a la cancha albinegra y provocó un sismo deportivo con los goles de Fernando Pirotta y Santiago Vergara en el 2 a 0 final.
Una semana más tarde arribó el Deportivo Roca con las peores intenciones para la continuidad del ciclo, pero el grupo tuvo respuestas, jugó uno de sus mejores partidos y ganó 1 a 0.
Parecía el despegue definitivo hasta que llegó la salida a Cutral Co, en el Coloso del Ruca Quimey, en la helada tarde del 14 de junio que se cerró con el 1 a 0 a favor de Alianza.
Ese resultado provocó ruido puertas adentro. Hasta los dirigentes alzaron la voz por la imagen colectiva que ese día dejó el equipo ante un rival destinado al descenso, cosa que se terminó confirmando meses después.
En definitiva, el clásico balance con los zonales terminó en tablas. Las presunciones previas no quedaron plasmadas en los números de los mano a mano con tres victorias y la misma cantidad de derrotas, más allá de lo decisivo que terminó siendo el éxito en la vecina capital provincial.