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La carne estaba prolijamente acomodada en la caja de una camioneta, que tenía como destino Neuquén.
Ayer en horas de la madrugada, integrantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decomisaron en el puesto de Puente Dique Catriel, uno de los puntos de acceso a la provincia de Río Negro, 61 costillares bovinos que eran llevados sin refrigeración en la caja de una camioneta. La carne pesó un poco más de 700 kilos.
La camioneta, que se dirigía desde la localidad pampeana de 25 de Mayo hacia Neuquén capital, y que no contaba con habilitación para el transporte de alimentos, fue inspeccionada cerca de las 3:30 de la madrugada por agentes del Senasa y de Gendarmería Nacional.
Allí detectaron que el conductor llevaba, tanto en la caja del vehículo como detrás de los asientos, aproximadamente 730 kilogramos de carne bovina con hueso.
A la falta de documentación y condiciones higiénico-sanitarias adecuadas, se sumó que la mercadería “tiene el ingreso prohibido al área libre de fiebre aftosa sin vacunación, razones por las que se determinó su decomiso y destrucción, dando cumplimiento a la normativa vigente y resguardando la salud de la población”, destacaron desde el organismo encargado de los controles sanitarios.
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