El San Pablo, en pie de guerra por nuevos edificios

Los vecinos juntan firmas y apuntan al Municipio por permitir las obras.
Los vecinos del San Pablo les declararon la guerra a los grandes edificios que cambiaron el histórico paisaje de casas bajas del tradicional sector de la ciudad. Con la misma firmeza que impidieron al Municipio ejecutar una obra de asfalto que luego deberían pagar ellos, los habitantes del lugar están juntando firmas para obligar a la comuna a volver a restringir las construcciones de varios pisos de altura.
Los habitantes del San Pablo ya marcaron a al menos cuatro grandes construcciones, pero se movilizaron porque empresas inmobiliarias y desarrolladores de edificios están comprando casas de la zona para demolerlas y levantar torres. Las quejas van mucho más allá de la nostalgia por el paisaje, y por eso advirtieron en su petitorio que podría haber juicios contra la comuna por las consecuencias que las obras provocan en sus casas y calidad de vida.
Según denunciaron, hay viviendas del San Pablo con pequeñas grietas o rajaduras graves en las paredes producto de la vibración de las máquinas que se utilizan durante la edificación. Además, apuntan a la multiplicación de departamentos porque “se saturaron los servicios cloacales, la red eléctrica, de gas natural y del agua potable”.
Mientras algunos prefirieron hacer negocio y mudarse, quienes se quedaron en el barrio advirtieron al gobierno local sobre posibles juicios. Apuntan al Municipio al considerar que fueron perjudicados porque se avanzó en una modificación de la zona residencial 1, que tenía el barrio, sin que nadie se los consultara. “Somos parte interesada y jamás nos preguntaron, eso perjudica la calidad de vida”, aseguran. 
En el petitorio que circula por las calles del “Sanpa”, se exigen remediaciones en las casas dañadas y la prohibición de levantar nuevos edificios.