Cipolletti.- Es difícil que lo negativo pese tanto después de una goleada en casa ante un rival directo por la clasificación, pero a Cipolletti le pasaron tantas cosas en los últimos 90 minutos que el balance arrastra innecesariamente a otras cuestiones marginales a los tres puntos sumados para la tabla de la zona 1 en el Federal A.
Deportivo Madryn era uno de los nombres a superar para avanzar con chances de clasificación, pero en el camino quedó para lo que resta de la temporada Gastón Pinto, y su reemplazante natural, el joven allense Alexis Villacorta, se desgarró en la parte posterior de la pierna izquierda.
La rotura del tendón de Aquiles le demandará al marcador de punta santafesino más de 8 meses de recuperación; en consecuencia, ya se activaron los radares del cuerpo técnico para pedir ante el Consejo Federal una habilitación especial por su caso.
Reglamentaria, la figura está salvaguardada y la gravedad de la dolencia del santafesino lo justifica. El punto es que se debe tratar de un nombre libre o en el mercado o que esté dispuesto a rescindir su vínculo contractual vigente y armar las valijas.
Además, en la semana previa también se había confirmado la fisura de peroné de Germán Weiner, marginado ya al menos por tres semanas, y el desgarro de Matías Zbrun, con pocas chances de viajar el fin de semana a General Pico para enfrentarse a Ferro.
Lucas Mellado, con una contractura muscular, es quien más chances de reaparecer ante el Verde tiene, sobre todo ahora que Juan Capurro vio la tarjeta roja y se convirtió en el sexto elemento albinegro que se ducha antes de tiempo en la presente campaña (preocupante).
La buena
Entre tantas ausencias, hubo un nombre que surgió ante Madryn con perfil de solución. Matías Sosa jugó su mejor partido desde que arregló con Cipo y su presencia en el once tiende a ser definitiva si se mantiene en foco y no baja su nivel.
Difícil tarea la del entrenador, buscar el mejor funcionamiento con un equipo plagado de contingencias, muchas evitables, como las expulsiones, pero otras imprevistas que han impedido la continuidad necesaria en cualquier juego de equipo.
Deberá reinventarse, a partir de las buenas intenciones de Mariano Torresi, Sosa, Oscar Negri de quien todavía se espera un poco más, y el poder de gol de Zbrun y Martín Abraham para alimentar los sueños de protagonismo.