El Concejo Deliberante tiene los días contados para sacar pronto despacho al proyecto de pirotecnia. Como el estado parlamentario de la iniciativa vence el próximo 22 de marzo, esta semana se reunirá la comisión de Ecología y Medio Ambiente para retomar la discusión, con la expectativa de que sea uno de los temas de la agenda que dominará la segunda sesión del año. “Lo vamos a tratar a la brevedad”, aseguró ayer la presidenta del cuerpo, María Elisa Lazzaretti.
El problema es que todavía no acercan posiciones para que la polémica iniciativa salga por consenso. Es más, al proyecto que presentó Lazzaretti para regular la actividad, con fuertes controles sobre su venta y campañas de concientización, se añadirá ahora otra propuesta que impulsa de nuevo la prohibición.
Se trata de la iniciativa de la edil María Alejandra Villagra, quien desde que inició el debate se inclinó por el veto total, a raíz del trauma acústico que genera en los niños con autismo, el daño que produce en los oídos de los animales y los posibles accidentes.
Para la concejal, hay que tener en cuenta los datos de la realidad a la hora de legislar. Otros se inclinan por un veto parcial que anule los petardos, las bombas de estruendo y otros artefactos de alto impacto, pero permita los luminosos.
Vale recordar que los festejos de la Navidad del año pasado dejaron como saldo negativo un total de diez niños quemados. Uno de ellos, oriundo de Cinco Saltos, perdió un ojo como consecuencia del estallido de un petardo.
Sin embargo, la promesa de poner fin a la pirotecnia también enfrenta voces muy críticas que provienen del sector comercial, además del efecto colateral de la venta clandestina.
10 pibes heridos por petardos hubo la última Nochebuena.
La gran mayoría de ellos sufrió quemaduras leves. Sin embargo, en uno de los casos la lesión fue de suma gravedad. Un chico de 11 años, oriundo de Cinco Saltos, perdió un ojo a causa de una explosión.