El pago de una quincena de empleados, la cuota de la moratoria correspondiente a la AFIP y la convocatoria de acreedores, sumado a los gastos operativos de una institución con tanta oferta como el Club Cipolletti no permite relajarse y es por eso que su presidente, Luis Stefoni, ha tenido la idea de iniciar reuniones con cada una de las subcomisiones para interiorizarlos de los compromisos económicos institucionales.
La intención es que todas las partes estén al tanto de lo duro que es cerrar cada 30 días los compromisos, y al mismo tiempo la importancia que todo eso tiene para el correcto funcionamiento de una institución que llega a fin de año con 2.200 socios regularizados en el pago de su cuota.
Más allá de los encuentros en Comisión Directiva, en este caso el ocupante del sillón principal creyó conveniente explayarse personal y detalladamente con cada uno para incentivarlos.
“Comencé la semana pasada porque me pareció necesario. Si bien el número de asociados es importante, optimizando los recursos que la sede nos da, confío en tener capacidad de oferta y subir los números”, explicó el fundador de la escuela de buceo albinegra.
Por estos días, la inyección económica que provoca la apertura de piletas en el verano, con el predio de Caza y Pesca, más las dos céntricas propuestas, no son recursos para desaprovechar y los primeros días de temporada han sido muy auspiciosos.
“Creo que en el natatorio está centrado lo más interesado para proyectarse en el plazo más corto, por eso la importancia de seguir gestionando para alcanzar fondos y mejorar”, dijo.
Para eso, ya se encuentra presentado y aprobado un proyecto de ampliación en las globas del centro que posibilitará mantener bien alta la cantidad de personas que toman clases durante todo el año, incluso las que ingresan a la disciplina por intermedio de la Municipalidad y luego se quedan por esfuerzo propio.