Bancos pintados con aerosol, alambrados cortados, luminarias rotas, rejas barreteadas… El paseo del ferrocarril es el blanco de sucesivos ataques que no se explican en el Municipio y generan mucho malestar. Los actos vandálicos son moneda corriente desde mediados del año pasado, y aunque la Dirección de Cultura los ha denunciado, los autores todavía no han sido identificados y las agresiones tampoco cesan.
El último episodio dejó fuera de juego a la calesita, que este fin de semana no podrá ser utilizada a raíz de las reparaciones que tiene que encarar el área. “Rompieron las barandas y en esas condiciones es un peligro para los chicos”, dijo Guillermo Anello, del área Administración en Cultura.
Aprovechando la oscuridad de la noche, los vándalos saltaron el cerco perimetral y también dañaron algunas figuras que ornamentan la calesita, como los clásicos caballitos, a los que les sacaron las patas. Destruyeron parte del piso y pintaron la boletería con aerosol, además de intentar abrirla.
En otra oportunidad, y con pocos días de diferencia, el área de Cultura denunció pintadas en los bancos de las inmediaciones del paseo, también en el anexo de la Casa de la Música y en los baños químicos. Incluso se detectaron luces rotas y cortes en alambrados que permiten el paso.
“Se están haciendo arreglos, pero los ataques son constantes y no damos abasto”, dijo Anello a LM Cipolletti, y agregó: “Son adolescentes que provocan destrozos por el simple hecho de hacer daño. Parece que eso les divierte”.
Otro de los ataques ocurrió en la Casa del Escritor, donde no es un hecho nuevo que tiren libros en el piso o del otro lado del alambrado, desarmen estantes y armarios, dejen las canillas abiertas, rompan el techo y las cortinas o intenten arrancar las rejas. “Estos hechos vienen desde hace mucho tiempo y se han convertido en un problema cultural”, indicó Anello, quien además reconoció que el lugar tiene pocas herramientas para defenderse de estos ataques. “Repudiamos profundamente todo acto de vandalismo. Se presentarán distintas denuncias, no sólo para que se busque a los responsables, sino para que se sepa que esto no se puede permitir más”, dijo Anello.
“Son adolescentes que provocan destrozos por hacer daño. Parece que eso les divierte”.Guillermo Anello. Funcionario de la Dirección de Cultura
8 denuncias por daños en la Comisaría Cuarta
Desde Cultura expresaron que no pueden proteger el lugar, porque no hay un guardia que trabaje full time ni cámaras de seguridad. Mientras esperan respuestas de la Policía, analizan colocar aparatos de filmación.