¿Es el de Micaela Schwartz un nuevo caso de femicidio en Cipolletti? Sus familiares aseguran que sí. Sin embargo, los datos arrojados por la autopsia no pudieron confirmar un ataque y por estas horas todo sigue siendo materia de investigación (ver aparte).
En el entorno de la chica apuntan sus dedos acusadores contra Martín Fernando Ceballos, pareja de la víctima, quien ya tiene antecedentes de violencia de género. Se supo, en ese sentido, que el hombre estuvo detenido por malos tratos a una ex, quien lo denunció, entre otras cosas, por atarla con alambre. Además, allegados confirmaron que tiene “una importante adicción” a las drogas.
Otro dato sugestivo es que Ceballos, a pesar de tener otro apellido, es el hermano de Marcela Ramírez, una reconocida travesti cipoleña que fue detenida por los delitos de trata de persona y explotación sexual.
Ceballos, además, sería la última persona que vio a Micaela antes de su desaparición, oportunidad en la que habían mantenido una fuerte discusión.
Este cúmulo de antecedentes lo ponen bajo la lupa, por lo menos de la familia. Sin embargo, hay otra persona que también es señalada por el entorno de los Schwartz. Se trata de un motoquero oriundo de El Bolsón que actualmente radica en Neuquén y quien estuvo relacionado sentimentalmente con Micaela por cerca de cuatro años. Amigas de la chica aseguran que este hombre “la mantenía casi secuestrada, no la dejaba salir ni ir a visitar a su familia”, durante el tiempo que convivieron del otro lado del río.
Las relaciones tortuosas parecen haber marcado la vida de Micaela y sus familiares creen que también fue lo que la llevó a la muerte.
En este marco, ayer los vecinos cipoleños salieron a las calles a protestar. La concentración se realizó en la plaza San Martín. Alrededor de 500 cipoleños se acercaron y marcharon exigiendo justicia y también que se tomen cartas en el asunto para evitar que continúen matando mujeres en Cipolletti.
El peor regalo de cumpleaños
En una estremecedora carta que hizo pública ayer, Beto, el padre de la joven de 26 años fallecida, dijo: “Rogaba a Dios encontrarla con vida y justo en el día de mi cumpleaños (52) mi hija aparece muerta”. Con el ánimo por el piso y la garganta llena de bronca y la voz algo quebrada, agregó: “Quiero que se haga justicia por Micaela”.