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El nivel del río enciende alarmas

Se complica potabilizar agua y no se sabe si alcanzará para las chacras.

A los ríos se les ve el lecho y bajo los puentes su bajo caudal queda en evidencia: las marcas en las columnas del nivel habitual quedan muy por encima del actual. Lo que para muchos es sólo un hecho curioso, a otros les preocupa y los obliga a tomar recaudos. Aguas Rionegrinas tuvo que hacer un desvío del curso de agua para seguir potabilizando y los chacareros miran de reojo para saber si podrán regar sus plantas.

“No va a faltar agua”, dijo con seguridad un productor cipoleño ligado al Consorcio de Riego, aunque por las dudas agregó: “Creo que no, falta un mes y nos dicen que vamos a tener con qué regar”.

Por las dudas, los integrantes de los consorcios ya comenzaron a recordar en voz alta que las represas se construyeron “para evitar inundaciones y garantizar el riego” de los frutales. Hoy, sin embargo, la cantidad de agua que pasa los diques depende casi exclusivamente de las necesidades de generación de energía eléctrica y eso puede afectar la actividad, al menos en el arranque de la temporada que está previsto para el 15 de agosto.

50% Los ríos de la región tienen la mitad de su caudal normal.

La falta de lluvia y la mayor necesidad de generar energía eléctrica provocaron una brusca caída en el nivel de los ríos aguas abajo de las represas de la región.

Según especialistas de la AIC, el nivel de agua está por debajo del 50% del promedio, porque las lluvias fueron menos intensas que en años anteriores y por la mayor demanda energética.

Agua potable

Mucho más urgente es la preocupación de las autoridades de Aguas Rionegrinas. El bajo caudal del río Neuquén complica el funcionamiento de la planta de potabilización, ya que para captar agua las bombas requieren de un caudal determinado.

La empresa estatal tuvo que hacer desvíos para “inundar” las zonas de captación tanto en Cinco Saltos como en Cipolletti para garantizar el flujo de agua en la red domiciliaria.

En condiciones normales, el cauce del río Negro traslada alrededor de 600 m3 por hora y actualmente los niveles llegan a los 300 m3 por la brusca caída del nivel del Neuquén y el río Limay.

“Ante esta situación se realizan trabajos de forma preventiva e implican el dragado del río con el fin de encausarlo hacia las zonas de las bombas de captación de las plantas”, detallaron desde ARSA.

El titular de la delegación local, Claudio Celiz, confirmó que en la ciudad los trabajos de reencauzar el río ya están hechos, y sólo resta una limpieza de algas y sedimentos previstas para los próximos días.

En principio, manifestaron en ARSA, no faltará agua. Pero si el nivel de los ríos sigue en descenso, ya rozando cifras históricas, sí habría complicaciones para inyectarle agua potable a las cañerías.