En junio de 2010, dos contenedores cargados con manzanas de Río Negro fueron transportados en camiones desde Allen, luego de pasar por la Aduana de Villa Regina, al puerto de Buenos Aires. Un contenedor partió en un barco y en el otro un empleado de Aduanas vio bultos extraños a través de un escáner y pidió abrirlo para ver qué había, descubriendo la cocaína.
Durante la investigación y en la apelación, el empresario allense aseguró que la droga se cargó entre Regina y Buenos Aires y quería demostrarlo con la rotura de los precintos de los contenedores. En su cuesitonamiento a la sentencia, detalló que no estuvo presente cuando se abrieron los contenedores, pero los empleados de la aduana lo desmintieron y los jueces les creyeron. Los magistrados consideraron que Hinricksen cumplía un rol clave en la organización narco, ya que camuflaba la droga entre las manzanas para aparentar el negocio frutícola. Los otros condenados, Valentín Temes Coto (20 años de cárcel) y Claudio Maidana (13), se encargaban de los trámites aduaneros y los falsos vínculos comerciales.
EN TRES PASOS
La red narco internacional con base en Allen
1- El envío de las manzanas se realizaba a través de la empresa Frutol SRL, propiedad de Temes Coto, primo del dueño de los supermercados Coto, cuyo apoderado era el allense Hinricksen. También fue condenado el secretario del empresario español.
2- Los tres condenados argentinos montaron una red de empresas frutícolas exportadoras de peras y manzanas. Sus cómplices españoles hicieron lo mismo con importadoras.
3- El hallazgo casual en la aduana permitió incautar tres toneladas de cocaína de máxima pureza, con un valor de mercado de 114 millones de euros y suficiente para la venta de 50 millones de dosis.