Están ultimando detalles de lo que será el nuevo Código de Comercio de la ciudad.
Hace un mes se supo que desde la Municipalidad se había comenzado a trabajar en la confección de un proyecto de modificación del Código de Comercio. Uno de sus puntos, preliminares, generó un serio malestar entre los propietarios de los locales nocturnos, ya que se hablaba de una reducción horaria para los boliches.
Sin embargo, el director de Comercio de Cipolletti, Roberto Bichara, desmintió tal propósito. “La iniciativa no contempla ningún cambio en ese sentido. Estos locales van a seguir teniendo el horario de cierre a las 6 de la mañana, a lo que se le suma una hora más necesaria para el desalojo de las instalaciones”, explicó.
Esos 60 minutos extra eran justamente los que, en un primer momento analizaron anular, porque según se detectó, los boliches la utilizaban para continuar con su actividad comercial. Sus dueños negaron tal acusación y señalaron que se estaba buscando agredir directamente al sector, por lo que iniciarían acciones legales de concretarse la medida.
Pero esto fue negado rotundamente por el funcionario, quien aseguró que “las modificaciones que se están orquestando van en otra dirección y buscan, como objetivo principal, dotar de mejores herramientas a los inspectores para que puedan aplicarlas al momento de realizar sus tareas”.
Los cambios serían muchos y abarcarían a distintos rubros. La propuesta aún está siendo elaborada, por lo que no confirmaron cuándo será entregada al Concejo Deliberante para su tratamiento.
Mejorar el control
Para Bichara, uno de los puntos centrales con los que contará la futura norma será el del mayor control que se ejercerá sobre las empresas que utilizan el espacio público, tales como Edersa, Cablevisión y Telefónica. “Los planteos giran todos en torno a cuestiones técnicas”, aseguró el funcionario.
El objetivo, en este sentido, es controlar los postes y cables que se encuentran en la calle, con la intención de prevenir de accidentes a los vecinos.
En tanto, la obligatoriedad de contar con una libreta sanitaria para quienes trabajen en contacto con productos alimenticios o en el transporte de pasajeros, será otra de las novedosas propuestas que deberán ser debatidas por los concejales cipoleños. Los restaurantes, a su vez, tendrán que adaptarse a una categorización que realizará la comuna para armonizar las cocinas según las pautas previstas por Nación.
El respeto por el medio ambiente es una cuestión innegociable para el funcionario, como así también garantizar la normal circulación por calles y veredas.
También se pretende colaborar con las pequeñas heladerías cipoleñas, adoptando medidas que desalienten el ingreso de mercaderías de cadenas monopólicas en el rubro.