Según los productores, esta situación se debe a la coyuntura internacional que está afectando considerablemente el poder adquisitivo de importadores a nivel mundial. "Creemos que el conflicto en el Medio Oriente y la caída del precio del petróleo son unas de las principales razones por las que la demanda de nuestras manzanas ha sido menor este año. Asimismo, si comparamos esta temporada con la del año pasado, hemos experimentado una disminución en los precios", afirmó Marcelo Galardini, de Patagonian Fruits. La cosecha de las variedades tardías terminó a finales de abril y se calcula un descenso significativo en la producción. En este sentido, la causa principal fue la de las reiteradas tormentas de granizo que afectaron al proceso de cosecha y, por lo tanto, a la producción. "Se habla de un total de un 30% menos de producción en comparación con el año pasado para las variedades tempranas. Felizmente para las variedades tardías como la Gala, la producción empezó con buen pie", apuntó Galardini.