La interminable espera continúa y Luciano Obreque, el joven que fue chocado en abril por un conductor alcoholizado, sigue en grave estado de salud. Hace 17 días está internado en terapia intensiva y los médicos todavía no pueden realizar ningún procedimiento para ayudarlo por su comprometido estado a nivel pulmonar.
Luciano tiene 22 años y estaba en la parte trasera del Ford Escort durante la madrugada del sábado 30, cuando fue embestido por un vehículo Fiat Weekend cuyo conductor escapaba a toda velocidad de un control de alcoholemia. El impacto ocurrió entre las calles Venezuela y La Esmeralda y el personal de Bomberos tuvo que realizar tareas de rescate para sacar a Luciano de los hierros retorcidos de su vehículo.
En un principio se informó que el joven había sufrido fracturas múltiples en el cuerpo, desplazamiento de cadera y complicaciones en los pulmones. A la fecha, continúa con asistencia respiratoria porque no puede hacerlo por sus propios medios y la incertidumbre entre sus familiares y allegados crece a pasos agigantados.
“Luciano sigue igual, sin avances, no pueden moverlo ni hacer nada para mejorar su salud. Está luchando por su vida y sólo queda pedirle a la comunidad que oren por mi hijo para que pueda recuperarse”, concluyó con dolor Laura, su madre.
Un escape con final trágico
Para evitar la multa
Según aseguraron desde Tránsito, el conductor de un Fiat Weekend aceleró y escapó de un control de alcoholemia para evitar la multa. Algo habitual, aunque terminó en un choque.
Lesiones
Obreque estaba en un vehículo cerca del control y fue embestido violentamente por la Weekend. Sufrió heridas muy graves y está en terapia.