Con mucha preocupación están siguiendo los padres y madres de chicos que concurren al Jardín 118, del barrio Anai Mapu, las versiones cada vez más firmes de que una parte considerable de los niños serán derivados hacia un espacio que se les habilitará en el colegio secundario de ese sector. Por eso, crece también la determinación de participar en la protesta que tendrá lugar mañana en la delegación local del Consejo Provincial de Educación.
Ayer, una mamá contó su angustia porque creía que a su hijo, que pensaba podría continuar en la salita de 4 años, en realidad le tocaría este año la de 5. Y el hecho es que, de acuerdo con los trascendidos, todos los nenes de las dos salitas de 5 años de ambos turnos tendrán que mudarse.
La desesperación de la mujer es mayúscula porque la convivencia de su hijo pequeño con adolescentes y jóvenes podría derivar en situaciones no queridas por nadie. Además, indicó que una porción de los estudiantes del colegio tiene problemas de conducta que exceden lo escolar y no falta alguno que los tiene con la Policía.
Por eso, la comunidad del Jardín 118, al igual que la de otros establecimientos del mismo nivel de Cipolletti afectados por los recortes en la enseñanza, participará de la manifestación de mañana a las 10 en las oficinas locales del CPE, en busca de alternativas.