En el Hospital Pedro Moguillansky buscan revisar el recorte de las guardias y las horas extra para sumar médicos al área de atención de urgencias. Sin embargo, desde la conducción del centro de salud aseguraron que todos los servicios están garantizados y relativizaron el impacto del plan de ahorro de salud pública.
Según fuentes de la administración del hospital local, Salud está revisando las horas extra suspendidas y ya volvió a asignarles tareas a los médicos que habían sido afectados. “Hay casos en los que el déficit de personal obliga a cubrir con horas extra, pero otras que quizás se otorgaban antes por cierto descontrol y no son imprescindibles”, confiaron desde el hospital.
En el plan de revisión, los responsables de la atención del Moguillansky quieren sumar un médico a la guardia para agilizar el trabajo cuando uno de los dos agentes afectados tiene que salir en la ambulancia. Ese es el único pedido elevado al ministerio y bajo análisis.
Los empleados denuncian que la atención está afectada y ponen como ejemplo las complicaciones en pediatría y el trabajo de cuidados paliativos. Sin embargo, oficialmente se aseguró que la internación, los consultorios externos y las guardias están garantizados.
Tras varias jornadas de huelga y acusaciones cruzadas sobre el cierre de sectores, la discusión se trasladó al impacto salarial. El Gobierno detalló que en 2016 se pagaron casi 1000 millones de pesos en horas extra. “El problema es que históricamente hubo excesos u horas extra que se pagaban para redondear un sueldo, pero en realidad no se hacían, y al afinar el lápiz quedaron en evidencia”, coincidieron fuentes de Salud en Viedma y Cipolletti.
El recorte al bolsillo puede variar entre $3000 y decenas de miles de pesos según se trate de empleados o profesionales. “Es entendible el enojo, pero no hay ningún sector esencial que haya sufrido complicaciones por esta medida, y el resultado está a la vista, porque los empleados pasaron a cobrar el 1º del mes”, confió un referente de Salud .