La herida la sufrió en el bíceps derecho. La lanceta que el ejemplar tiene en la punta de la cola le atravesó el brazo y afectó la masa muscular. Fue asistido en el hospital local, donde le aplicaron suero y antibióticos para evitar un infección que le pudiera causar la toxina que inyecta el animal.
Mauro Scalesa, coordinador del equipo de rescatistas, destacó que el muchacho se encuentra bien y que debe someterse a un tratamiento de kinesiología.