Otra vez, las tormentas arruinaron gran parte de la producción del Alto Valle. Declararán la emergencia para quienes no tenían seguro.
La tormenta de granizo en el Alto Valle que arrasó con miles de hectáreas plantadas en varios puntos de la provincia a pocas semanas del inicio de la cosecha generó el peor recuerdo para los productores, que arrancaron de la misma forma el 2015, la peor temporada en varias décadas. Los daños que ocasionó el granizo no pudieron ser cuantificados a más de una semana de la caída de la piedra, aunque se estima que hay 2000 hectáreas en las que se perdió al menos el 50% de la fruta. Y otras 1000 presentaban distintos niveles de daños. Funcionarios de fruticultura se mostraron asombrados por la extensión de la tormenta, ya que cayó granizo en Campo Grande, Roca y el Valle Medio. Cientos de kilómetros separan las chacras afectadas, que como siempre ocurre con el granizo, están desperdigadas por la forma en la que el viento lo desparrama.