Todo contribuyó para que la vuelta al pago comience a tomar forma en serio y su técnico Wilfredo Vilches también tiene ganas de que se muestre ante sus amigos de toda la vida, después de un año de haber emigrado a Santa Rosa, La Pampa, por cuestiones estrictamente pugilísticas.
El lugar elegido es el polideportivo del Club San Martín que una vez más abriría sus puertas al deporte de los puños.
Tan entusiasmado terminó después de su quinta victoria en seis presentaciones que Matamala tomó apenas unas horas de descanso. Ayer volvió al gimnasio a la espera de su próxima presentación que volverá a ser en la categoría livianos, después de haber subido a fines del 2015 hasta los 62 kilos y sufrir esa transformación.