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El documental de un cipoleño, elegido para competir en México

"Son oportunidades de mostrar lo que podemos hacer", dijo el realizador, Diego Canut, quien retrató la vida del huemul, un animal en extinción.
Nehuen -"el fuerte"- es el huemul y la sombra de una especie que resiste el ocaso en la lente de un director cipoleño, Diego Canut. Es el ciervo patagónico que nos cuenta en primera persona la historia de amor y lucha que construye con Sayen, su compañera de vida. En el extremo sur de América seguirán juntos ese derrotero, atravesando los obstáculos que les presenta la vida. Juntos hasta el final del ciclo biológico, para dar a luz a Tahiel, quien seguirá su legado.

El documental de vida silvestre es una co-producción de Chile y Argentina, seleccionado en la categoría Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, para competir en el IX Encuentro Hispanoamericano de Cine y Video Documental Independiente "Contra el silencio todas las voces". El evento será en México, en abril.
Canut se enteró el domingo pasado y no ocultó su satisfacción. "Son oportunidades para mostrar al mundo lo que podemos hacer por estos lados, con una proyección internacional impresionante", sostuvo. Y agregó: "Somos realizadores patagónicos que aportamos imágenes de mundo con la misma tecnología y calidad de la National Greographic y History Channel. Estamos a la altura de cualquier producción internacional".

La instancia que se viene, además, es un semillero de nuevas oportunidades para generar propuestas con otros realizadores y generar nuevas redes de contactos. "Los técnicos y profesionales del rubro audiovisual estamos desperdigados por todo el mundo", contó Canut.

El 90% del documental se filmó en la zona austral chilena, y fue toda una hazaña lograrlo, con temperaturas de 15 grados bajo cero, desafiando la altura por filos de montaña y rodajes de 25 a 30 días.
Por amor a la naturaleza, Canut persistió hasta el final y hoy promociona tanto esfuerzo, como un hecho que calificó de "heroico", para generar conciencia y empatía entre el huemul y los espectadores. "Quedan menos de 15 mil huemules en el mundo; y lo que está pasando con estos animales excede su especie", sostuvo el cineasta cipoleño.

Su historia con los huemules comenzó cuando conoció su nombre en la voz de un poblador en Lago Puelo. Por algo no pudo olvidarlos y comenzó a indagar en este ejemplar, tanto que lo quiso documentar, siguiendo su ciclo reproductivo, hasta romper con la estructura clásica del relato, humanizándolo. "Fue algo mágico", sintetizó.