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Tras la denuncia por discriminación, el Instituto de Danza Dessus Ballet de Cipolletti dio sus versión de los hechos y afirmó que las publicaciones que se realizaron sobre el caso generaron violencia y agresiones innecesarias. Los acusan de denegar el ingreso a una nena de 3 años con Sídrome de Down.
En un comunicado oficial, con la firma de Tatiana Vocinkic, directora del lugar, expresaron que lamentan profundamente que la familia "haya sentido lo denunciado, ya que los hechos no han acontecido de la forma que fueron narrados". En este sentido remarcaron que "no existió acto de discriminación alguno" y que no tienen motivo para hacerlo.
También indicaron que "la madre de Sofía se habría comunicado con la academia para consultar si había lugar en la clase y se la invitó -como a toda persona que formula consulta por nuestro servicio- a que se acercara para observar y probar".
"La misma se apersonó en el salón y se entrevistó con personal de la academia. En esa entrevista se le informó que, al momento, se estaba llevando adelante la adaptación de otra menor de la misma edad con discapacidad y que existía la posibilidad de incorporar a su hija el mes siguiente, consultándole si en ese caso podría proveer acompañamiento terapéutico para la adaptación al espacio", continuaron.
En este sentido aseguraro que, a lo largo de su trayectoria, han "formado en la danza a personas con discapacidad con la presencia y acompañamiento de profesionales en forma de apoyo, los cuales consideramos indispensables para asegurar una enseñanza inclusiva en un entorno accesible, superando las posiciones reduccionistas y discriminatorias, con compromiso y responsabilidad, a pesar de ser un instituto pequeño y familiar".
La denuncia de la familia
Según denunció la mamá de la pequeña de 3 años, "apenas vieron a la nena y notaron su capacidades especiales le negaron el ingreso al ensayo con la excusa de que 'no trabajamos con chicos así'".
"Simplemente al mirarla me dijeron que no. Ni nos dejaron pasar, directamente nos atendieron desde la puerta como si fuésemos bichos raros. En ese momento no me enojé sino que quedé en estado de shock. Primero, nos dijeron ‘¿qué están haciendo acá’?. No hay lugar', siendo que hablé el miércoles con ellas mismas y me habían citado para el viernes a la prueba", contó la mujer el sábado en diálogo con LM Cipolletti.
"Ella está re bien estimulada, siempre tuvo el apoyo terapéutico completo, cumplió con todo para lograr un desarrollo lo mejor posible. Con dos hermanas mayores, que ayuda también. Cuando fuimos a llevarla me molestó lo que pasó. ¿No hay lugar o es porque mi hija tiene síntomas?, les pregunté. Dudaron y me respondieron: 'Sí la verdad que sí, no trabajamos con chicos así", afirmó.