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El desafío es que se reciban mil policías por año

El Jefe de la fuerza dijo que con esa cifra se puede "dar respuestas a la sociedad". En la actualidad, terminan unos 400.

El Jefe de la Policía de Río Negro, Ariel Gallinger, indicó que en la actualidad se reciben 400 agentes por año y sostuvo que “para poder dar respuestas a la sociedad” se necesita llegar a 1.000.
El dato lo aportó en el acto por el Día de la Policía que se desarrolló ayer en General Roca y que fue encabezado por el gobernador Alberto Weretilneck.
En este contexto, Gallinger anunció que en 2013 “se trabajará en una Ley Orgánica de la Policía, que recepte los derechos de cada uno de los empleados, más moderna, con garantías en cuanto al trabajo”.
“Para ello necesitamos el acompañamiento de toda la Fuerza, la sociedad y las organizaciones, para generar debate y que de él surjan los consensos”, agregó.
Además, el funcionario se refirió a la decisión del Ejecutivo provincial de que a partir del 2 de enero los efectivos no presten más servicios de custodia en los edificios judiciales de las cuatro circunscripciones de la provincia y pasen a cumplir funciones de prevención. 
“La cuestión ameritó un análisis que nos llevó a que actualmente el 70% del personal se encuentra abocado a tareas judiciales y administrativas y sólo el 30% a la tarea de prevención. Hoy nuestro desafío es revertir esos porcentajes mediante propuestas y alternativas de solución, que sean prioritarias para mejorar el servicio policial y por ende la imagen institucional”, explicó.
 
Nuevo rol
Por su parte, en su discurso, Weretilneck expresó: “Hoy cuando estamos cumpliendo un año de esta gestión, estamos trabajando para construir la nueva policía de Río Negro, que mire hacia delante, para los próximos 50 años”.
“Debe ser una policía diferente porque la sociedad no es la misma, las familias ya no son como antes, como tampoco la juventud. Debemos entender que cambió la sociedad, por lo que deberá adaptarse porque si no entendemos que esto, nunca vamos a poder entender como resolver los problemas”, dijo.
En este sentido, consideró que  “nunca los gobiernos debieron haber dejado a la institución policial sola. Sin embargo, fue más fácil que el problema de seguridad fuera sólo de la policía”. “Desde el gobernador, el vicegobernador y los ministros estamos demostrando que como autoridades constitucionales electas nos hacemos responsables de los problemas, demostrando que no somos indiferentes”, concluyó.