Según el trabajo del equipo que encabeza el contralor Silvano Righetti, el monto en rojo se elevaba a septiembre pasado a 19.654.559,69 pesos. En comparación, a similar período del año pasado, el resultado presupuestario marcaba un saldo positivo de 5.923.538 pesos y, en 2013, también favorable de 10.071.684,62. En otras palabras, lo que ha ocurrido durante el ejercicio en curso es muy inquietante.
Todo esto se deduce de una marcada diferencia entre los recursos pautados y las erogaciones que efectivamente se realizaron en cada caso. Así, en el tercer trimestre actual la disponibilidad de fondos era de 312.511.227,45 pesos, mientras que lo gastado en la práctica fue de 332.165.787,14 pesos. En 2014, en cambio, para el primer indicador la cifra fue de $230.967.122.,82 y en el segundo de $225.043.584,61; y en 2013, de $169.207.019,53 y $159.135.334,91, respectivamente.
En el apartado de evolución del gasto de funcionamiento, se puede apreciar un gran salto del orden del 55 por ciento entre lo que reflejan los guarismos actuales y los vigentes en 2014. Así, en personal hubo una variación ascendente del 43% en personal, del 29% en bienes de consumo, del 71% en servicios, y del 101% en transferencias.
Los resultados del tercer trimestre serán los últimos con los que contarán las autoridades actuales y electas para tener un panorama exhaustivo de las cuentas antes del cambio de mando en diciembre.
55% más en funcionamiento Las erogaciones entre el año pasado y el actual se han disparado en varias áreas en relación con los montos presupuestados. Así, en personal se ha gastado un 43% más y un 101% en las transferencias, entre otros rubros.
Una herencia que será investigada
Las cuentas municipales se han transformado en un problema de considerable repercusión para la Municipalidad. La necesidad de alcanzar un equilibrio se impone como uno de los objetivos para la futura gestión que asume en diciembre. Las causas del actual panorama en rojo deberán ser motivo de análisis e investigaciones para que situaciones así no se vuelvan a repetir, máxime que en la comuna está prohibido el déficit. En su momento, al asumir Abel
Baratti, heredó también cuentas en rojo. Y esta situación lo condicionó.