Entre los puntos que se trataron con el intendente Aníbal Tortoriello y con la presidenta del Concejo Deliberante, María Elisa Lazzaretti, se destacó un proyecto que no fue tenido en cuenta por el anterior cuerpo deliberativo de la ciudad y que básicamente es una herramienta para impedir la reventa de productos robados.
Comerciantes inescrupulosos
Según información policial, algunos comercios reducen el botín de los delincuentes y lo ofrecen como producto nuevo o usado a la comunidad. Entre los equipos más habituales que se ponen a la venta se encuentran los teléfonos celulares y computadoras portátiles. Con inspectores y visitas periódicas a los locales, se podrían chequear los ingresos de mercadería y lo que se comercializa a diario. De esta forma, se cortaría un "círculo vicioso", apuntaron a este diario fuentes policiales.