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El CITE se prepara para una intensa labor durante el año

Tras el receso vacacional, la institución municipal que atiende a personas mayores vulnerables se apresta a recuperar su actividad habitual, siempre con nuevos desafíos. En enero atendieron casos urgencia.

El Centro Integral de la Tercera Edad (CITE) está por definir la forma de funcionamiento que tendrá a partir de febrero y para el resto del año, ya que está por terminar el período de receso vacacional de una parte de sus empleados. Se tendrán en cuenta, en particular, los nuevos desafíos que presenta la elevadísima virulencia que tiene el Covid-19 en la actualidad, en el marco de la pandemia.

El año pasado, con protocolos muy estrictos, se consiguió que las actividades presenciales en la institución se desarrollarán sin contratiempos, habiendo conseguido que ninguno de los adultos mayores que concurren habitualmente a la dependencia se contagiara con el coronavirus.

El uso de barbijos y la aplicación del distanciamiento entre personas resultó fundamental para cumplir los objetivos sanitarios, además de las distintas medidas que requeridas para evitar contraer el virus. Por ejemplo, la ventilación adecuada de interiores, lo que se pudo concretar sin falta.

Asimismo, se acompañó y brindó asistencia para que los adultos mayores pudieran aplicarse las dosis de la vacuna que les correspondía, además que se los visitó en sus hogares particulares, donde se controló la situación de su salud.

Ayer, Andrea Painevilu, directora de Políticas para Personas Mayores, que depende de la Secretaría de Desarrollo Humano y Promoción Comunitaria de la comuna, manifestó que los funcionarios y el personal del CITE, ubicado en Miguel Muñoz y Fray Santa María de Oro, están concluyendo la evaluación para el funcionamiento de las instalaciones, en procura de asegurar el más adecuado esquema de trabajo posible en el actual contexto de la pandemia.

El año pasado, oscilaron entre 20 y 25 las personas de la tercera edad que concurrieron habitualmente a la dependencia, las que pudieron asistir gracias a la implementación de un sistema rotativo de burbujas sanitarias y demás protocolos esenciales. El número no pudo ser mayor, ya que, por el distanciamiento exigido, las dimensiones puertas adentro no daban para más.

En tiempos normales, antes de la pandemia, llegaron a hacerse presentes entre 50 y 60 personas, de lunes a viernes, que son lo días de apertura de este centro de día, de larga y reconocida trayectoria en la ciudad por el tratamiento y cuidado que brinda a los adultos mayores en situación más vulnerable.

El CITE cumplirá el 17 de marzo 30 años de existencia, por lo que se preparan para ese día actividades para recordar el acontecimiento. Para ese entonces, se espera que hayan concluido las refacciones que se están haciendo a su edificio en la actualidad.

Junto con la atención que se brinda a los asistentes, la repartición ha mantenido en forma constante su servicio de entrega de viandas con alimentos a los mayores más vulnerables y con enfermedades.

El año pasado, se contó en las instalaciones con el aporte de personal de las áreas de Cultura y de Deportes del Municipio, que concurrieron para compartir actividades de entretenimiento y cuidado físico, con gran éxito. Este tipo de iniciativas se espera poder repetirlas en el año en curso.