{# #} {# #}
Desde el país trasandino el central zurdo, con pasado en Cipolletti y en Pacífico, contó que la familia se extraña mucho, pero aguarda con optimismo la reanudación de la actividad, para darle continuidad a su gran sueño.
“Estoy viviendo en una casa que me dio el club y queda en La Cruz , cerca de la ciudad de Calera a unos 15 minutos y lamentablemente me toca hacer cuarentena acá. Pero estoy agradecido con el club que nunca me hizo faltar nada. Estoy como cualquier otro deportista que juega fuera de su país”, señaló, sin dramatizar, el chico rionegrino.
Su salto del Decano a Racing fue sorpresivo. Jugó tres años en el club académico, hasta que llego la posibilidad de seguir su carrera en el fútbol chileno.
“El salto lo di en el club Pacífico cuando el profesor Alejandro Zambón me mandó a una prueba de Racing al club Sapere, de ahí me vieron y quedé preseleccionado. Me dijeron que me iban a llamar y a los días lo hicieron. Me tuve que presentar en Buenos Aires a una prueba de una semana. Me presenté, de ahí quedé a los 2 días. El año pasado a fin de año quede libre, y se me dio la oportunidad de venir a Chile”, agregó el jugador de 18 años.
Mateo también tuvo un paso importante por el Club Cipolletti, pero su salida fue inesperada a los 14 años, ya que el club lo dejó libre y a pesar que después le pidieron volver, decidió un cambio de aire y emigrar al Decano neuquino.
Pero su presente está en Chile, aunque en Cipolletti, su familia lo extraña mucho. “Están preocupadísimos, sobre todo mi mamá, me extraña muchísimo, no me lo dice pero sé que llora mucho por no poder estar todos juntos”, confesó Mateo, quien tiene en la región a sus padres, su hermana y su sobrino de 7 meses.
En Chile, la situación con el coronavirus empeoró en las últimas semanas. “Acá está complicado la gente no le toma la seriedad como tiene que ser, pero a veces es entendible en las personas que tienen que trabajar, vivir el día a día . Pero algunas personas piensan que es como vacaciones”, lamentó en el final.