José Antonio Zapata, el peligroso delincuente que acechaba a mujeres y turistas en las rutas de la región fue
condenado a prisión perpetua por el crimen del odontólogo Héctor Parlanti, ocurrido en el camino al lago Pellegrini. El menor que estaba acusado de ser su cómplice, fue absuelto.
Zapata, conocido como El
Chacal de las rutas ya tenía duras condenas por violentos robos y violaciones cometidas en rutas regionales. En todas actuó de la misma forma que cuando mató a Parlanti. Regó el camino de clavos miguelitos y se escondió a esperar que alguien pinchase las gomas. El médico neuquino cayó en la trampa junto a su familia, pero se las ingenió para que ellos siguieran viaje mientras él esperaba a la grúa.