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El CET 22 no pega una: la obra arrancó con un accidente

Una de las máquinas pinchó un caño de gas, les retiraron el medidor y los estudiantes se quedaron sin clases. El incidente afecta a los colegios 15 y 102.
Luego de las reiteradas jornadas de reclamos que mantuvo la comunidad educativa del CET 22 para que se reactiven las obras de ampliación del edificio, se depositaron los fondos y llegaron las máquinas. Sin embargo, no hubo tiempo para disfrutarlo y los alumnos volvieron a quedarse sin clases por un error técnico de la constructora.

Durante los trabajos de remoción de tierra rompieron los caños de gas y Camuzzi les retiró el medidor, por lo que los alumnos se quedaron sin clases y no tienen un plazo concreto para retomar las actividades.

El problema se originó el martes por la tarde cuando los operarios de la firma TC Ingeniería, la constructora contratada por Provincia para llevar a cabo trabajos para finalizar la ampliación del edificio, rompieron los caños de gas con una pala mecánica durante los trabajos de remoción de tierra. Por el inconveniente la empresa Camuzzi retiró el medidor de gas del establecimiento hasta tanto sea reparado el problema, y se suspendieron además las actividades en el CEM 15 y el vespertino 102 de forma preventiva, ya que comparten las instalaciones.

Según explicó Marcelo Neira, referente técnico de la coordinación local, una de las máquinas que estaban operando para la ampliación estaba zanjeando y sacando algunos árboles de la zona del patio, se topó con un caño de gas y lo rompió. "Se dio la intervención a la empresa prestadora del servicio de gas, quien por prevención retiró el medidor hasta que el problema sea resuelto, y se pueda constatar que las conexiones cumplan las normas de seguridad correspondientes", explicó.

El funcionario explicó que en el CEM 15 se suspendieron las clases en el turno mañana por prevención, ya que no comparten ni el medidor ni las instalaciones de gas, y que por la tarde las actividades se retomaron normalmente, al igual que en el secundario vespertino.

Desde la coordinación local del CPE relataron que se están evaluando las diferentes alternativas para poder retomar las actividades en la escuela técnica mientras se repare el inconveniente, ya que en experiencias pasadas se perdió mucho tiempo en realizar el trámite de la reinstalación del medidor y las inspecciones para la habilitación por parte de Camuzzi.

Un reclamo particular para que se conecte un medidor tiene una demora promedio en torno a los 30 días, aunque en Educación esperan que por tratarse de un colegio los trámites sean más ágiles una vez que esté garantizada la seguridad de la red.

"Además de que la empresa constructora solucione el problema, estamos viendo de instalar algún grupo de calefacción externo para no perder clases, ya que el frío es el principal enemigo en estos días", dijo Neira. Destacó que una de las posibilidades es conectar equipos caloventores para que los chicos no pierdan más días de clases, ya que no existe un plazo concreto para que se solucione el desperfecto.