Sin embargo, hasta el momento la política local está orientada a levantar nuevas filas de nichos e implementar una firme política de control sobre el cumplimiento de las condiciones de arrendamiento, teniendo en cuenta que los espacios no son comprados sino alquilados por las familias y que los pagos deben estar al día como condición para mantener el convenio.
Sin embargo, esas acciones, más las facilidades para la cremación de cuerpos, no han provocado el efecto deseado y el cementerio sigue al límite de su capacidad, por lo que pronto deberá retomarse el plan de abrir un nuevo cementerio, que en algún momento se contempló con la posibilidad de la participación de empresas privadas.