Para Aníbal Tortoriello, resulta de vital importancia hacerse cargo del emprendimiento tendiente a contar con un espacio adecuado para el destino final de los restos humanos de los cipoleños.
Las instalaciones en uso al presente, además de estar al límite en su capacidad, han quedado en plena zona urbana, en el corazón del sector norte.
Seguramente, se deberá encontrar el punto más adecuado del ejido municipal para la realización del nuevo camposanto, para lo que se deberá tener presente la opinión de la comunidad y de los especialistas en los servicios básicos de la comunidad.